sábado, 8 de diciembre de 2012

Nuestra primera vez. PARTE 1.



Carol estaba sentada en un tren rumbo a Madrid a ver a su novia, llegó a las 9 de la noche y allí la esperaba Lucia en la estación. No estaba nerviosa, estaba contenta y feliz porque iba a ver a su novia y la iba a besar otra vez, a abrazarla, sentirla y podría susurrarle todo lo que siente.

Era su primera noche totalmente solas, con una habitación de hotel para las dos, con una cama de matrimonio para ellas. Llegaron al hotel y Carol empezó a sentir todos los nervios que no había sentido hasta ahora. Estaba convencida de que quería entregarse a Lucia, unir sus cuerpos y satisfacerse mutuamente, en definitiva hacer el amor, le entraron nervios porque hasta ese momento Carol no lo había hecho con nadie, y temía no saber hacer nada o no estar tranquila.

Lucia sabía como Carol se sentía, sabia que tenía cierto miedo a no ser lo que Lucia esperaba de Carol sexualmente hablando, ya que Lucia si ha estado con otras chicas, pero Carol nunca. Mientras esperaban en recepción a la llave de la habitación, Carol movía las piernas, síntoma de muchos nervios, Lucia la vio y le cogió de la mano dándole un tierno beso en los labios,  se sonrieron, transmitiéndose total seguridad.

Subieron a la habitación y no pudieron evitar darse besos por los pasillos, tenían la última habitación en la última planta, la séptima, y la verdad no se porque se la dio tan lejos, les verían cara de follar.





Entraron de la manita, dejaron las cosas en la mesa de la habitación, y se miraron eufóricas de alegría  se abrazaron fuertemente, era la primera vez que estaban completamente solas, dispuestas a entregarse hasta el agotamiento.



Lucia comenzó a tomar la iniciativa, beso a Carol lentamente, Carol sintió ese beso húmedo por todo el cuerpo, el cual le empezó a latir, mientras la besaba la movía hacia el borde de la cama. Lucia tumbó a Carol y se colocó encima, llevaban ropa de verano, shorts y camiseta. Solo se habían quitado los zapatos.


Lucia seguía sobre Carol besándola, y tratando de descubrir sus puntos débiles, bajo a su cuello y notó como Carol se estremecía, como toda su piel se erizaba. Paso su lengua por todo el cuello hacia arriba hasta besar a Carol otra vez. Carol se dejaba llevar, le encantaban esos besos, le encantaba tener a su chica encima, el calor que le producía y las mordidas en el cuello. Y no quería reconocerlo pero con cada mordida de cuello, algo se le humedecía ahí abajo.

-¿Estas bien? - Lucia
-Estoy mas que bien mi vida - Carol

Lucia estaba siendo cuidadosa, tratando siempre que Carol estuviera tranquila y que no hiciera nada que no quisiera, aunque Carol estaba segura de que quería llegar hasta el final.

Continuara..



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