viernes, 5 de julio de 2013

Piscina. Parte 2.



Llegamos a casa, por el camino Lucia estaba como distante, la incertidumbre de lo que iba a hacer me daba miedito, entramos, y en el mismo rellano, sin esperarmelo, y en un instante, Lucia me empotró de espaldas contra la pared. Me dio un vuelco el corazón, a la vez estaba también cachonda, pesando en todas las cosas que le provocaban y que ella podía hacerme.


Apretó mi cuerpo contra la pared, traté de girar la cabeza, para darme la vuelta y mirarle a la cara pero no pude, así que me quede con la cabeza a un lado y mi cuerpo mirando a la pared. Lucia metió su muslo entre mis piernas, abriendomelas levemente, me dijo que me quitara los pantalones y rápidamente sin oponerme me los quité. Volvió a poner su muslo entre mis piernas, y apretó fuertemente contra mi entrepierna, seguro que noto que estaba empadada, por la provocación de antes y por lo que estaba haciendo ahora. Empezó a pasar su lengua por mi cuello, y subió a la comisura de mis labios, le suplique que me besara, no quiso, quería provocarme y hacerme rabiar, siguió con sus besos por mi comisura y mi cuello, pasando su lengua muy lascivamente.




-Has sido muy cerda esta tarde en la piscina provocandome y ahora lo voy a ser yo contigo, te voy a poner muy perra. - Lucia

Sus palabras recorrieron mi cuerpo, me subió de todo, yo solo quería que Lucia me tirara a la cama y me follara como suele hacerlo, pero esta vez era diferente, estaba ella mas imponente que nunca, salvaje, fuera de si, como si hubiera acumulado ganas de sexo y las fuera a soltar de golpe, haciéndome suya sin compasión, buscando satisfacción sexual total.

Me llevó al cuarto, sin decirme nada y sin dejarme tocarla. Me tiró en la cama, boca arriba, y me impidió realizar un solo movimiento. Lucia iba a enseñarme lo que era una provocación de verdad. Se colocó sobre mi, con una pierna a cada lado, anteriormente se había desnudado por completo, yo ya estaba muy mojada, necesitaba sus dedos en mi, su boca, todo, allí y en ese momento.

Lucia subió hasta mi boca, poniendo su coño sobre mis labios, pero sin tocarme, solo me rozaba muy muy poco, pensé que quería que se lo comiese, así que cogí con mis manos su cuerpo para impulsarme y rocé con mi lengua su clítoris, pero antes de que pudiera darme cuenta, me quito las manos y no me permitió comerle.  Sonrió muy dominantemente, mi cara de asombro y de niña buena seguro que la excitó aun mas.


Me quede flipada, empezó a masturbarse, con sus dedos, con mi boca a centímetros de su coño, se estaba vengando de mi provocación en la piscina, Lucia chorreaba, y yo podía oír y ver como sus dedos entraban y salían y ella gemía, mi cuerpo palpitaba a mil ochocientos. Finalmente Lucia terminó, ahí a nada de mi boca, y no contenta con eso, yo estaba aun más cachonda, no podía mas con mi cuerpo, necesitaba sexo YA. Es demasiado frustrante pero excitante a la vez, ver como tu chica disfruta del sexo ella sola y tu no puedes hacer nada.

Le supliqué, le rogué que quería que me follara, ya, en ese instante y cuanto antes mejor, me dio la vuelta, dejándome boca abajo en la cama, y me levantó las piernas dejándome a 4 patas sobre la cama. Nunca había estado antes en esa posición, me daba vergüenza estar así y confiaba plenamente en Lucia, así que me quede así esperando a que Lucia diera su siguiente paso vengativo por mi provocación.

Se puso detrás mía, y empezó a rozar su coño con el mio, agarrándome la cintura rozaba lentamente, haciéndome abrir las piernas más, quedándome totalmente a 4 patas y ella detrás mía, seguía rozándome, pero muy despacio, como si midiera algo, me volvió a rozar un par de veces, y luego se separó, pidiéndome que no me moviera. Oí ruidos de correas y mi cara era de sustito, pero bueno de Lucia no podía esperar nada malo.

De repente, note como algo me entraba, algo raro para mí, Lucia se había puesto un arnés :o, pero no me dio tiempo a pensar, solo podía gemir, suspirar, jadear y disfrutar. Lucia comenzó despacio, agarrándome el culo con fuerza con sus manos, me tenía delante suya, a cuatro patas, dominándose, me movía hacia delante y atrás para darme muy muy despacio. Jadee un "sigue por dioooooooos" y Lucia empezó a darme más y más fuerte, mis gemidos subieron de volumen, así que la motivación de Lucia aumentó. Me dio mas rápido aun, si se podía, hasta que yo terminara, dejándome rendida, tumbada boca abajo en la cama.

-Ea, ya sabes que pasa si me pones así de perra cuando no puedo hacerte nada ni tocarte - Lucia

Y me da un besito en la frente poniéndose a dormir a mi lado, ¡un besito! Después de la caña que me había dado, que perra que es, pero cuanto la amo.








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