domingo, 7 de julio de 2013

Noche con mi chica.


Lucia me llevo a cenar a un restaurante, era nuestra primera noche saliendo a cenar juntas fuera, siempre nos habíamos quedado en casa por las noches, porque nos podían las ganas de follar. Pero esta vez decidimos salir, por pasar una cena juntas, y hacer una noche por así decirlo, romántica.


Nos sentamos cada una a un lado de la mesa, yo me moría de vergüenza, mi cabeza bollera anti salir del armario me induce a pensar que todo el mundo nos está mirando y pensando "Son lesbianas" pero no es así, eso solo pasa en mi cabeza, por esa noche, decidí olvidarme del resto del mundo, y centrarme en Lucia. Mientras traían la comida hablábamos de cosas normales, sin contenido sentimental alguno, tenis, música, postres, móviles... Durante toda la comida trate de pensar en formas de sorprender a Lucia, hacer algo que ella no esperara.

Terminamos la cena, trajeron el postre, era mi momento, Lucia movió su mano para coger la jarra de agua, paré su mano con la mía, y se la sujete, lleve su mano hacia la mesa y puse la mía encima, y allí estábamos las dos, dándonos la mano por encima de la mesa, quizá os parezca muy tonto, pero a mi eso me costaba, y la carita de Lucia fue de asombro, se sonrojó y luego sonrió de aquella forma que me hace sentir todas las mariposas del mundo en mi estómago.

Tomamos el postre, y nos fuimos de camino a casa, le di la manita, otra de las cosas que nunca quiero por vergüenza pero esta vez Lucia se lo merecía ya demasiado, y tenía yo que dar mi brazo a torcer. Le tome la mano, me miró asombradisima, le susurre al oído "Este es tu día", se sonrojó mucho más que antes. Me sonrió otra vez, dios es que no me puede tener más enamorada.


Darle la mano en el restaurante y por la calle para mi fueron dos pasos bastante importantes, continuamos andando hasta casa, ademas su carita era algo increíble, irradiaba felicidad plena y atontamiento debido al amor, ya podía atontarla un pelin más y llegar a casa para hacerle el amor como mi chica merecía.

Seguíamos andando, cogí mi móvil del bolsillo, puse cara de asombro como si hubiera visto algo en la pantalla, le dije "mira mira"; se acercó a mi para mirar la pantalla, y le solté un beso en los labios, muy suave y lento, que no se esperaba ni por asomo, suspiro y me volvió a sonreír.


Unos cuatro minutos después llegamos a casa, Lucia no hacía mas que suspirar, atontada y enamorada, y yo lo estaba más, la lleve de la manita al cuarto habiéndole tapado los ojos antes, la puse de pie delante de la cama.


Me desnude, cogí sus manos, las pasé por mi cuerpo, por mis hombros, pecho, torso muslos, para que sintiera que me había desnudado por y para ella. Le dije que se estuviera quieta, y comencé a desnudarla muy despacio, de abajo a arriba, le quité los zapatos, poco a poco le fui besando los muslos, hasta quitarle la falda, seguí besandole el torso por la parte del ombligo, y le baje el tanga, besé muy despacio y suavemente su entrepierna, ella estaba inmóvil, pero su cuerpo estaba caliente, su piel era tersa y suave, era tan perfecta joder.

Deslicé mis manos por su camiseta hasta desabrocharle el sujetador,  metí mi cabeza en su camiseta besandole el torso subiendo hacia arriba. Le quite la camiseta, y continué besándola, su pecho tan comestible, tan besable. Le dí la vuelta y me arrodille, empecé a besar su espalda de abajo a arriba, mientras mis manos acariciaban el lateral de su cuerpo. Llegué a su cuello, lo besé despacio, retirándole el pelo, pasé mi lengua por el y gire su cabeza y su cuerpo hacia mi.

Le di un beso, lento, su lengua se dejo llevar en mi boca, mi lengua en la suya, un beso húmedo, mágico, dulce, en el que nuestros cuerpos se pegaban uno al otro cada vez más. La empuje despacio hacia la cama, y le quite la venda que le tapaba los ojos. Continué besándola tan suave y despacio como antes.


Bajé mis manos a su entrepierna, y acaricié su clítoris, como sospechaba, Lucia estaba húmeda, bajé con la yema de los dedos a la entrada, no paré de besarla, suspiró en mi boca, y me miró fijamente, metí mis dedos, los moví ahí dentro, pero muy despacio, deslizándose al son de sus suspiros y jadeos, un movimiento uniforme.

Mis ojos miraban como ella estaba con los ojos cerrados, gimiendo mi nombre, pidiendo más, en mi estomago las mariposas danzaban a placer, estaba haciéndole el amor al amor de mi vida, y las dos estábamos disfrutando con la otra.


Seguí ese movimiento hasta que sus gemidos fueron máximos, mis dedos muy mojados corrían ahí dentro, dentro de Lucia, que estaba debajo mía entregándose a mí, lo mejor de todo es que se que momentos como este los voy a poder vivir toda mi vida, y lo mejor de todo es que siempre serán con ella.




viernes, 5 de julio de 2013

Piscina. Parte 2.



Llegamos a casa, por el camino Lucia estaba como distante, la incertidumbre de lo que iba a hacer me daba miedito, entramos, y en el mismo rellano, sin esperarmelo, y en un instante, Lucia me empotró de espaldas contra la pared. Me dio un vuelco el corazón, a la vez estaba también cachonda, pesando en todas las cosas que le provocaban y que ella podía hacerme.


Apretó mi cuerpo contra la pared, traté de girar la cabeza, para darme la vuelta y mirarle a la cara pero no pude, así que me quede con la cabeza a un lado y mi cuerpo mirando a la pared. Lucia metió su muslo entre mis piernas, abriendomelas levemente, me dijo que me quitara los pantalones y rápidamente sin oponerme me los quité. Volvió a poner su muslo entre mis piernas, y apretó fuertemente contra mi entrepierna, seguro que noto que estaba empadada, por la provocación de antes y por lo que estaba haciendo ahora. Empezó a pasar su lengua por mi cuello, y subió a la comisura de mis labios, le suplique que me besara, no quiso, quería provocarme y hacerme rabiar, siguió con sus besos por mi comisura y mi cuello, pasando su lengua muy lascivamente.




-Has sido muy cerda esta tarde en la piscina provocandome y ahora lo voy a ser yo contigo, te voy a poner muy perra. - Lucia

Sus palabras recorrieron mi cuerpo, me subió de todo, yo solo quería que Lucia me tirara a la cama y me follara como suele hacerlo, pero esta vez era diferente, estaba ella mas imponente que nunca, salvaje, fuera de si, como si hubiera acumulado ganas de sexo y las fuera a soltar de golpe, haciéndome suya sin compasión, buscando satisfacción sexual total.

Me llevó al cuarto, sin decirme nada y sin dejarme tocarla. Me tiró en la cama, boca arriba, y me impidió realizar un solo movimiento. Lucia iba a enseñarme lo que era una provocación de verdad. Se colocó sobre mi, con una pierna a cada lado, anteriormente se había desnudado por completo, yo ya estaba muy mojada, necesitaba sus dedos en mi, su boca, todo, allí y en ese momento.

Lucia subió hasta mi boca, poniendo su coño sobre mis labios, pero sin tocarme, solo me rozaba muy muy poco, pensé que quería que se lo comiese, así que cogí con mis manos su cuerpo para impulsarme y rocé con mi lengua su clítoris, pero antes de que pudiera darme cuenta, me quito las manos y no me permitió comerle.  Sonrió muy dominantemente, mi cara de asombro y de niña buena seguro que la excitó aun mas.


Me quede flipada, empezó a masturbarse, con sus dedos, con mi boca a centímetros de su coño, se estaba vengando de mi provocación en la piscina, Lucia chorreaba, y yo podía oír y ver como sus dedos entraban y salían y ella gemía, mi cuerpo palpitaba a mil ochocientos. Finalmente Lucia terminó, ahí a nada de mi boca, y no contenta con eso, yo estaba aun más cachonda, no podía mas con mi cuerpo, necesitaba sexo YA. Es demasiado frustrante pero excitante a la vez, ver como tu chica disfruta del sexo ella sola y tu no puedes hacer nada.

Le supliqué, le rogué que quería que me follara, ya, en ese instante y cuanto antes mejor, me dio la vuelta, dejándome boca abajo en la cama, y me levantó las piernas dejándome a 4 patas sobre la cama. Nunca había estado antes en esa posición, me daba vergüenza estar así y confiaba plenamente en Lucia, así que me quede así esperando a que Lucia diera su siguiente paso vengativo por mi provocación.

Se puso detrás mía, y empezó a rozar su coño con el mio, agarrándome la cintura rozaba lentamente, haciéndome abrir las piernas más, quedándome totalmente a 4 patas y ella detrás mía, seguía rozándome, pero muy despacio, como si midiera algo, me volvió a rozar un par de veces, y luego se separó, pidiéndome que no me moviera. Oí ruidos de correas y mi cara era de sustito, pero bueno de Lucia no podía esperar nada malo.

De repente, note como algo me entraba, algo raro para mí, Lucia se había puesto un arnés :o, pero no me dio tiempo a pensar, solo podía gemir, suspirar, jadear y disfrutar. Lucia comenzó despacio, agarrándome el culo con fuerza con sus manos, me tenía delante suya, a cuatro patas, dominándose, me movía hacia delante y atrás para darme muy muy despacio. Jadee un "sigue por dioooooooos" y Lucia empezó a darme más y más fuerte, mis gemidos subieron de volumen, así que la motivación de Lucia aumentó. Me dio mas rápido aun, si se podía, hasta que yo terminara, dejándome rendida, tumbada boca abajo en la cama.

-Ea, ya sabes que pasa si me pones así de perra cuando no puedo hacerte nada ni tocarte - Lucia

Y me da un besito en la frente poniéndose a dormir a mi lado, ¡un besito! Después de la caña que me había dado, que perra que es, pero cuanto la amo.








Piscina. Parte 1


Lucia estaba trabajando de socorrista, yo fui a visitarla a su piscina, porque me aburría en casa, hacer una familia bollera en los Sims no es tan divertido como parece, drama, incendio, niños muertos... Obviamente en la piscina no podían saber que era su novia porque es su trabajo, así que llegué, la salude y me tumbé en frente suya a unos tres metros a tomar el sol. Eran como las 20:30, casi la hora de cerrar, osea que de tomar el sol poco, pero bueno, en bikini me puse.

Había poquita gente en la piscina, solo unos niños en el césped jugando a las cartas, así que Lucia realmente no tenía que vigilar mucho porque bañándose no había nadie, decidí provocarla desde la distancia, para que luego en casa me soltara toda su furia sexual.

Compartíamos miradas furtivas, empecé a acariciarme el torso, y le dije con la mirada a Lucia que estuviera atenta, que no quitara la vista de mi. Ella sentada en su silla de socorrista y yo tumbada en una toalla a 3 metros de ella. Me chupe los dedos de la mano derecha, muy despacio, el índice y el anular, y metí la manita por el bikini, hice varios círculos en mis pezones hasta que se pusieron duros, con lo cual resaltaban bastante por encima de lo que llevaba puesto. La cara de Lucia era de asombro, no podía creer que la inocente Carol, que le daba vergüenza hacer cosas en público, estaba autoacariciandose delante suya. Pero ahí no acaba la cosa..

Le sonreí mas picaramente aún, Lucia estaba inquieta, me acaricié los muslos muy despacio, los ojos de Lucia se clavaban en mis manos, rozando mi piel, pase mi mano por la parte de abajo de mi bikini, me estaba poniendo cachonda la situación, y note a través de el bikini que estaba un poco húmeda, pude notar mi clítoris palpitando suavemente.

Volví con mis manos a mi boca, y pasé la lengua entre el indice y el anular, y me acaricié la entrepierna  de nuevo, con mas ganas aun, por encima del bikini todavía. Lucia estaba poniéndose perrisima seguro, me veía como me tocaba y la provocaba; mientras ella solo admiraba la situación. Seguro que quería ser ella la que tocase.

Quedaban solo cinco minutitos para que Lucia cerrara y se pudiera ir a casa, los niños de las cartas se subieron a su casa. Solo quedábamos Lucia y yo. No pensaba hacer nada mas allá de lo permitido, pero si pensaba provocarla, hacer que chorreara y deseara poseerme y hacérmelo con todas sus ganas.

Me acerqué a Lucia, le metí los dedos en la boca, y hice que me los chupara con decisión, con toda su lengua empapándome los dedos, le sonreí, y volví a tumbarme. Estaba boca-arriba, puse mi mano en mi torso, y baje poco a poco, hasta retirarme el bikini hacia arriba, metiendo mi manita dentro, me toque muy despacio, los dedos chupados por Lucia se deslizaban suavemente por mi coño, tocando con la yema del dedo la entrada, ansiando masturbarme, pero dejándome con las ganas porque eso lo iba a hacer Lucia después en casa, follarme.

Seguí tocándome, provocandola lentamente, hasta que Lucia despertó de su atónito dandose cuenta que era hora de cerrar, y me dijo vamos a casa ya ya ya ya yaaaaaaa.




martes, 11 de junio de 2013

Cuando mas la echaba de menos.

I miss you so bad, my heart is beating like thousand times in a second, maybe it's going to explode, I need to see you as soon as possible, because I can't stand the fact that I don't  have you here, by my side, to make you feel better, to hold you close and stay forever. I love you more than anything in this fucking life. 


Thanks God you're with me, because now  I know what happiness is, I want to live my life to the fullest, with you, only you, my dear. I will be right here when you need me, everytime, just keep believing, I wish I could kill the distance, I really want to feel your lips again.




Sometimes, I imagine you, here next to me, telling me that you love me, and I really feel it inside. Those are the moments when I wanna cry, when I feel I'm loving you until the end. There won't be a moment when you won't feel my love, because, my love, my life, my soul, everything is yours. Don't hesisate in asking for it, because it's a pleasure to give it to you, the person who knows the real me, my girl. The woman that's going to be my life partner.



When we make love, I feel hundred butterflies running down my body, I love to feel your naked body next to mine, I love your touch, your kisses, oh my godness it's like heaven on earth. The thing that I love the most is to feel you into me, that's the most amazing experience of my life, I feel your love, your physical love, me, you, your breath in my mouth, I wanna scream, I wanna moan, I want everyone to know that I enjoy this kind of love, the love that you give me, the one that makes me lose my innocence.

Stand by me, I will stand by you for ages.





martes, 28 de mayo de 2013

No estás sola.


No eres la única que te sientes inquieta porque puede que quizás lo que te gusten sean las chicas, y no los chicos. Sientes que no hay nadie que te comprenda, y lo peor, que realmente no puedes confiar en nadie porque el tema es altamente delicado. Aun peor, quieres resolver mil dudas que no sabes donde puedes encontrar la respuesta.

Te sientes rara, nunca te había pasado esto, quieres probar algo nuevo que jamas te había apetecido, que nunca pensarías que podría llegar a interesarte realmente. Ves a otras que si, que lo han probado, ademas son capaces de reconocerlo, y no eres capaz de entender porque tu no puedes reconocerlo.

Tratas de evadir el tema cuando surge en tu cabeza, como pensando que ya se te pasará, pero siempre, siempre vuelve. Cuando ves a tus amigos hablando acerca de la homosexualidad, sientes algo extraño dentro, como pensando "¿sabrán algo de mi?"

Por unos instantes piensas, ¿porque no probar? ¿porque rallarme tanto la cabeza? Pero vuelves hacia atrás, pensando que es imposible, que que pensaran de ti. Tu principal preocupación es el hecho de que que pensaran los demás de ti, si me aceptaran, si pensaran que son tonterías...

MIEDO:  fuera miedos, fuera inquietudes, lo que sientes es algo completamente normal, es más, es algo bueno, quiere decir que eres capaz de sentir más allá de lo establecido, tu corazón se sale de las normas. tu corazón va más avanzado que el resto.

Pues bien, seguramente muchas de vosotras habréis pensado algo así, por lo menos yo si, que sepáis que me tenéis para resolveros todas las dudas que tengáis y para escucharos todo lo que necesitéis soltar. Que no estáis solas en esto, que hay muchas, muchísimas chicas que están en la misma situación.

No tenéis porque aceptarlo, porque yo aun no lo he aceptado, se me sigue haciendo raro; simplemente alegraros porque por fin os estáis conociendo de verdad, y no tengáis prisa por probar, ya llegará el momento, ya llegará quien os enamore de verdad, y entonces es cuando estaréis finalmente seguras.

 Tampoco hay prisa por salir del armario, si pensáis que estáis en un entorno que salir del armario sera caótico, no lo hagáis, porque incluso os vais a sentir peor, buscaros una novia, que os quiera tanto que el hecho de que no salgáis públicamente no es una preocupación, porque ante todo está el quereros.

En mi opinión, la diferencia entre aceptarlo rápido o no, y salir del armario o no, depende del entorno en el que cada una se ha criado y ha crecido, que más tarde o más temprano saldréis, pero no es necesario forzar la situación.

Pero siempre pensar, que el que manda es el corazón, que seréis felices con lo que de verdad os guste, que quien os quiere os va a aceptar, que al final los miedos y preocupaciones se irán bien lejos. Que lo que realmente os preocupará es tener a vuestra novia con una sonrisa todo el día.

Además, así entre nosotras, el sexo con mujeres, es mil veces mejor que con chicos, y no lo digo yo, lo dicen 10 de cada 10 bolleritas, que sabemos manejar el clítoris a la perfección.




lunes, 27 de mayo de 2013

Relaciones a distancia


Muchas de vosotras pensáis que una relación a distancia es de locos, que como vas a estar tan lejos de tu novia, como vas a estar un mes sin hacer el amor, como vas a estar sin sus besos, y una de las mayores preocupaciones es: veras tu que esta me pone los cuernos. Sobre todo lo mas pesado, es el amigo que tenéis que os dice "esta es una inmadura y te va a poner la cornamenta"

Primero, se supone que si estáis con alguien, es porque confiáis en esa persona, porque la verdad, yo no besaría, ni haría del amor con alguien que no siento que pueda contarle mis cosas. Ese alguien os debe fidelidad, al igual que vosotros a ellos. Por supuesto, ante todo esta la palabra de esa persona, así que ni caso a lo que los demás digan.
Soy de la opinión de que una relación plena, puede surgir de una amistad, porque es cuando mas conoces a la persona en cuestión.

Normal que haya celos, pero puntuales, y no excesivos, porque los celos, es algo que quema y desgasta una relación a distancia, por mucho que digas, tu novia estará saliendo con quien quiera por su ciudad, y si te quiere no hará nada de lo que pueda arrepentirse. Así que, partiendo del punto de que confías en ella, déjate de celos tontos, porque solo te vas a frustrar por no poder coger un simple bus de línea o dar un paseo, e ir a verla.

Son muy duras las despedidas, y la echaras de menos si, pero si echas de menos algo, es porque te has llevado un bonito recuerdo, porque sientes que de verdad la necesitas, a mi parecer, no hay nada mas bonito que la ilusión de esperar un momento concreto, como cuando el ave esta llegando, y sabes que en cinco minutos la ves, después de mucho tiempo.
Creerme, los días previos a verla, son unos días muy muy muy felices.

Lo más importante, creo yo, para una relación a distancia, es solucionar los problemas al instante, si pasa algo, hablar en ese momento, tragarse el orgullo, pedir perdón, arreglar ese problemilla cuanto antes, porque con la distancia, los problemas suelen magnificarse, y eso no conviene.

Nosotras hablamos todos los días, como mínimo dos veces por teléfono, y nos damos los buenos días, nuestra motivación es sacarle una sonrisa a la otra, hacer esa espera más corta. Si de verdad os queréis y estáis dispuestas a llevar una relación desde lejos, el hecho de dedicarle tiempo del día a tu novia sale solo, la necesitas y ella a ti también.

Para mi chica y para mi, la distancia es el peor de los factores que empeoran una relación, por lo que si sobrevivimos a esto, no hay nada que pueda con nosotras, absolutamente nada. De aquí a unos añitos, viviremos juntas, y todo esto habrá servido para saber que nos queremos, para empezar 100% seguras esa vida juntas.

No tengáis miedo a empezar una relación con una chica de otra ciudad, haceros una, quereros, sentir como siente la otra. Si la quieres y tu la quieres, ¿porque no intentarlo?

sábado, 25 de mayo de 2013

Tension sexual en la pista de tenis (con @bollera_mistica) PARTE 2


Profesora:

La tenía en medio de la ducha desnuda follándome con la mirada y no podía creérmelo.  Su boca me pedía de todo y su cuerpo mucho más de lo que podía darme. Se metió en las duchas y puso el agua muy caliente.  Se empezó a mojar el pelo y a acariciarse todo el pelo mientras se enjabonaba.

Me quedé al borde de las duchas esperando a que terminara su espectáculo y dejase de provocarme con la mirada y con sus gestos, pero de nada sirvió.  Se quedó enjabonándose en medio de la ducha y mirándome mientras recorría sus tetas con sus manos.

No paraba de acariciarse las tetas con sus pulgares y de mirarme con deseo.  Me invitaba a unirme a ella con la mirada y con susurros inesperados, pero de alguna manera yo no podía.  Mi mundo se paralizaba al mirarla y deseaba explicarle que me perdía en ella cada vez que la miraba.

Alumna:

Me metí en la ducha, la encendí quería que el agua recorriera mi cuerpo para provocar a Verónica, puse ​el agua caliente acorde a la temperatura a la que mi cuerpo estaba.  Ella se quedó ahí, quieta, mirándome, esa mirada penetrante que siempre hacía que mi cuerpo se encendiera.

Comencé a tocarme los pezones, a tratar de provocarla con mi cuerpo, clavando mi mirada en su cara y su cuello, tratando de encenderla para que viniera, en cambio ella estaba ahí quieta paralizada, mis manos recorrían mis muslos, mis tetas, mis pezones que estaban de punta, me estaba poniendo cachonda tocando mi cuerpo delante suya.

Ya no era aquella profesora sexy e imponente, ahora la sentía igual de indefensa que yo, le susurre que viniera, que quería que me enseñara como hace el amor una mujer como ella, quería que me empotrara, quería hacerle saber era suya, que la quería debajo de la ducha conmigo, que mis manos desean tocar su cuerpo, ese cuerpo que he deseado tocar durante semanas.

Poco a poco, dubitativa, Verónica, al fin se fue acercando, hasta estar a cincuenta centímetros de mí, su cuerpo desnudo enfrente del mío, por fin la tenía cerca, le salpicaban gotas de agua de la ducha, yo seguía esas gotas, mirando como la recorrían de cuello a piernas, haciéndome estar aun más excitada.

Profesora:

Por fin la tenía donde yo quería.  Desnuda delante de mi y debajo del agua.  Su pelo estaba mojado y recorría suavemente sus pezones.  La apreté fuertemente y la empotré contra la pared.  Sus tetas quedaron pegadas contra la pared y volvía a ver como su piel se estremecía con el contraste del calor de su cuerpo y el frío de la pared.

Pegue mi cuerpo contra el suyo y abrí sus piernas lo justo para poder meter mi mano entre ellas.  Ella estaba completamente entregada a mi.  Completamente mojadita, completamente decidida a que le hiciera de todo.  Mientras mi mano estaba entre sus piernas acariciando su clítoris, ella estaba pegándose contra la pared y gimiendo.

Yo ya había olvidado que era su profesora y deseaba que ella hubiera olvidado que era mi alumna.  Sus puños se cerraban con fuerza a la vez que sus músculos se estremecían con cada movimiento que hacia con mis dedos.

Alumna:

Antes de que pudiera acercar mi mano a su cuerpo para al fin tocarla desnuda, me cogió con sus brazos, empotrándome, mis tetas se pegaron a la fría pared, me puso muy cachonda que me apretara así, por fin me sentía suya, quería que me hiciese todo lo que supiera.

Pegó su cuerpo al mío, como lo hacía al enseñarme golpear de derecha, pero esta vez ella estaba desnuda, clavando sus pezones en mi espalda, sus manos bajaron a mi entrepierna, me abrió las piernas metiendo su muslo, y se quedó clavada detrás mía, respirandome al oído.

Sus manos tocaban mi clítoris, como nunca nadie lo había hecho, se estaba mojando de mi, Verónica me estaba tocando no me lo podía creer, aumentaba y ralentizaba la velocidad, le divertía oírme jadear, le divertía ver como apretaba mis puños y abría las piernas entregándome definitivamente a ella.

Sólo tocaba en círculos, y me susurraba en la oreja que que quería, que si quería algo que lo pidiese, ella mientras manoseaba mi clítoris, con sus dedos, esos dedos que me estaban llevando al cielo, esos dedos que desee día y noche.  Le grité que me follara, que estaba desesperada por sentirla en mi, mi entrepierna estaba empapadísima, mientras el agua de la ducha corría por nosotras.

Profesora:

El agua corría entre nosotras, ella seguía apoyada contra la pared y mis dedos cada vez se movían mas rápido.  Ella me susurraba que aumentara la velocidad y que metiera mas dedos mientras su cuerpo temblaba completamente entregado a mi.

Se dio la vuelta, abrió mis piernas mientras metía sus manos entre mis piernas.  Empezó de manera rápida y gimiéndome al oído que le hiciera correrse como nunca.  Empecé a besarle desde la boca hasta llegar a su ombligo.

Ella subió una pierna y la puso en mi hombro. Yo me agache del todo y su clítoris quedó justo a la altura de mi boca. A cada movimiento que hacia mi lengua, su pierna temblaba más y más.  Ella me agarraba del pelo y me pedía que le metiera mis dedos dentro.

Cuando menos lo esperaba, ella se agacho, cogió mi mano y chupo mis dedos para metérselos dentro.

Alumna:

Mi desesperación por ser follada aumentaba a cada movimiento que daba, me excitaba estar así, con su mano en mi, quería sentirla más, le supliqué que fuera mas rápido, que tocara todo lo que pudiera. Tímidamente, aunque con muchas ganas decidí ir a tocarla, me giré quedándome frente a frente con ella, metí mi mano entre sus piernas, pude sentir lo mojada que estaba, me encantaba sentirlo, sentir como mis dedos se deslizaban sin problemas por todo su clítoris.

No aguantaba más, quería correrme, quería sentirla totalmente, quería acabar, quería satisfacer todo mi deseo sexual completamente, la agaché un poco, ella me besó el cuello y el torso hasta que puse mis piernas en sus hombros, la tenía ahora de rodillas frente a mi, metió su lengua lamiendo mi clítoris, hacía círculos, y apretaba enloqueciendome, la cogí de la cabeza, y la apreté hacia mi, chorreaba, estaba empapada, tenía su lengua y su boca comiéndome el coño, la mejor comida de coño que jamás podría haber imaginado.


La levanté un poco, y cogí su mano, la lamí y relamí, mirándola fijamente a los ojos, guié su mano, hasta la entrada de mi coño, ella puso la yema de sus dedos en la entrada, haciéndome suspirar, le dije "mételos ya". Verónica metió los dedos, empezó a masturbarme como podía mientras seguía comiéndome el coño, empotrandome, sin dejarme moverme, sólo le podía gemir, sus dedos se movían muy rápido, al igual que su lengua satisfaciendo toda mi necesidad.  Sacó su mano, y siguió con esa mágica lengua que tenía.


Profesora:

Marta estaba completamente excitada.  Sus gemidos ya eran exagerados y yo me estaba mojando por momentos.  El agua seguía corriendo entre nosotras, ella estaba cada vez mas mojada.  Mientras mi lengua no dejaba de saborear su clítoris y ella decidió bajar su mano y tocarse mientras mi lengua jugueteaba con su clítoris y chupaba sus dedos.

Después de un buen rato así, por fin se corrió en mi boca.  Los espasmos que tenía eran evidentes y notaba como sus piernas flojeaban cada vez que mi lengua decidía moverse mas rápido.  Una vez que se había corrido, me cogió de los hombros me levantó y me empotró a mi contra la pared de las duchas.

Me cogió de la mano y me llevo a uno de los bancos del vestuario.  Antes de llegar, me abrazó y me dijo que sabía que esto era la primera y la última vez que follábamos.  Su tono sonaba a despedida, yo también sabia que era la ultima vez que nos veríamos, de esta manera.

Mi voz no salía y me costaba decir nada.  Había perdido completamente la razón de ser y estaba completamente perdida en su cuerpo, me sentó en el borde de un banco de los vestuarios aun las gotas del agua recorrían mi cuerpo y ella se encargaba de quitármelas con su lengua recorriendo mi cuerpo y sobre todo mis pezones.

Alumna:

Bajé mis manos, para seguir lo que empezaron las suyas, ella chupó mis dedos.  Su lengua y mi mano compartieron un lugar por mi entrepierna, su lengua se deslizaba al mismo tiempo que realizaba círculos que provocaban mis jadeos, mi mano se autotocaba, provocando excitación en Verónica, lo que la motivaba a apretar más todavía en mi coño.

Sentí una explosión, una explosión de placer, placer sin límite, me acababa de correr en su boca, mis piernas temblaban, me sentí rara, extrañada por la situación como si volviera a la realidad, la fantasía con mi profesora había acabado.

Salí de la ducha, la llevé a un banquillo del vestuario, me sentía vacía, lo que había hecho estaba mal, yo la quería, y por eso mismo no debería destruir su vida, ella tenía pareja, yo no debería haberme metido en esa relación, me sentía mal. 

Me perdí por segundos en su cuerpo desnudo y traté de lamerla, sus tetas, sus pezones... pero me repetí a mi misma que eso estaba mal, que una vez, y que ya no se volvería a repetir.
Le acaricié el rostro, la miré con ganas de decirle que lo sentía, ella solo se levanto, cogió sus cosas, y se fue corriendo.
Allí me quedé, pensando en que pasaría en la próxima clase que nos viéramos.