sábado, 21 de diciembre de 2013

Sex-Shop parte 1



Entramos en el sex-shop para comprarnos un arnés, Lucia tenía ganas de probar algo nuevo conmigo, yo estaba inquieta, me daba vergüenza entrar en un sitio así y que un señor o una señora nos viera comprar cosas ahí, en cambio Lucia parecía muy tranquila, como si estuviera por su casa en batín vamos.

Mi chica se puso a mirar los dildos y arneses que había por allí, señalándome los que más le gustaban, yo con toda la cara colorada diciéndole "si si ese ese" para salir rápido de allí.

De repente se nos acerca la dependienta,
-¿Necesitáis algún tipo de ayuda?
-Si, gracias, estamos buscando dildos pequeñitos, ¿cuales tienes? - Lucia

Mi cara ya tenía color tomate, la mujer se nos quedó mirando, era morena, tenía unos ojos que se clavaban en nosotras, calculo tendría unos 28 años, llevaba una camisa de cuadros, lo cual trajo a mi cerebro un mensaje "BOLLERA"

-Bueno, pues tenéis este, es normalito, fácil de limpiar, y así como consejo personal, es el que solía usar yo y nos iba genial - nos dijo la mujer.

Osea, confirmado, es lesbiana, eso me tranquilizaba, me hubiese dado mas vergüenza que fuera hetero o que fuese un tío, no me pidáis explicación. Le dimos las gracias y seguimos dando vueltas por la tienda, era bastante grande y había cosas que jamas pensé que existían, como culos de plástico, para meter el pene supongo.

Estábamos al fondo de la tienda, la dependienta iba detrás nuestra sigilosamente haciendo como que pasaba el plumero por las estanterías.
-¿Se pensará que vamos a robar? - le decía yo a Lucia.
-No sé cielo, espero que no piense eso porque sería de coña, con lo buena y bonita que eres - susurró Lucia mientras me daba un besito en la mejilla.

La chica de la tienda se nos acercó, la tía se había desabrochado varios botones de la camisa dejando ver su pedazo de escote, ay dios. Dirigiéndose a Lucia le preguntó que si queríamos algo más que le avisásemos que se le había olvidado mencionarlo antes.

-Eh, tienes algo aquí chica, espera que te lo quite - dijo la dependienta pasando su mano por el cuello de Lucia, acto seguido le comió la boca, en un instante, pude ver como Lucia se ponía roja, y la otra le metía la lengua hasta la garganta, he de reconocer que me puse un pelín cachonda, pero me quedé muda, atónita.

-Tranquila hay más para ti - me susurró la dependienta al oído, puso su boca delante de la mía cogiéndome de la cintura y empezó a jugar con mi lengua lascivamente, mis ojos se abrieron como platos, y los de Lucia mas aún, ¿qué quería la mujer esta?

-No te pongas celosa - le dijo a Lucia, empotrandola contra la pared, la mujer le estaba comiendo la boca con tanto desenfreno que el vestido cortito que Lucia llevaba se estaba levantando dejando ver sus muslos y parte de sus braguitas, me estaba excitando bastante, yo seguía mirando, no podía creerme lo que estaba pasando.

-Eh eh que contigo no he acabado - vino a mi, me empotró a escasos centímetros de donde había empotrado a Lucia, la mujer siguió con mi boca, su lengua iba al compás de la mía, me puso su muslo entre mis piernas, sin dejarme moverme, haciendo que mi entrepierna palpitase por el momento, la situación y todo lo que estaba ocurriendo. Lucia observaba a poquísima distancia, parecía que ninguna de las dos queríamos parar lo que podría pasar mas adelante.

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