domingo, 6 de enero de 2013

Reencuentro en Navidad, antes de los regalos.


Carol estaba en el tren apuntito de llegar a Madrid a ver a Lucia, iban a pasar tres días enteros juntas, habían reservado dos noches de hotel para poder estar solas toda la noche, sin problemas de hacer ruido o no.

-Llego en 10 minutos a la estación a recogerte - Lucia
-Ya estoy aquí, me acerco al metro y te veo salir - Carol

Carol y Lucia se vieron y se dieron un abrazo muy fuerte, se dirigieron andando hacia el metro para ir al hotel, no se dieron un beso ni nada porque había mucha gente delante, y no les gusta llamar la atención mucho.


Subían las escaleras del metro, Carol delante y Lucia un escalón mas abajo, Carol miraba hacia delante, estaba llena de felicidad, ansiaba llegar al hotel y besar a su chica, cuando comenzó a notar una mano rozándole el culo, miró hacia detrás y Lucia le estaba sonriendo; en cada escalera Lucia aprovechaba para tocarle el culo disimuladamente a Carol, y esta obviamente no se lo iba a impedir.

Salieron del metro, se pasaron todo el viaje mirándose, sonriéndose, y por fin, llegaron al hotel, les atendió una mujer, que por la sonrisilla que tenía parecía saber que eran bolleritas. Les acompañó a la habitación, y les enseñó un poco como funcionaba todo, luego les señaló las toallas, las cuales había puesto en forma de corazón..., por eso la tía quería acompañarnos a la habitación, para que viéramos lo que hizo. Nos quedamos flipadas. Finalmente y para nuestro alivio, la mujer se fue y nos dejó solas.

-Dios por fin te tengo, te he echado de menos - Carol
-Siiiiiii - Lucia

Tras un mes de espera, por fin podían besarse, pero por el momento simplemente se habían abrazado, el momento del beso se hacía cada vez mas y mas de rogar. Simplemente se abrazaban muy muy fuerte.

Lucia tenía su cabeza apoyada en el hombro de Carol, comenzó a darle besos por el hombro y a subir esos besos por el cuello, hasta llegar a la barbilla, y dar un beso en ella.
.


-Veo que no has perdido tus habilidades de provocarme - Carol
-Contigo eso no se pierde nunca cariño - Lucia

Se sonrieron, empezaron a besarse directamente con lengua, sin parar, la saliva pasaba de un lado a otro y las lenguas se movían chocando y rodando en las bocas, estaban completamente aceleradas, era uno de esos besos de película en los que se besan, se desnudan, y follan sin parar. Pero Carol y Lucia se quedaron en el beso, y desde ahí fueron mas despacio. Lucia metió la mano por el culo de Carol, y mientras la besaba le apretaba los cachetes, hasta bajarle los pantalones, la dejó en braguitas. Lucia llevaba una camisa, de esas con botones, que si te asomas ves un escote que hace que te mojes un poquito, así que Carol, que ya estaba cachondisima, fue desabrochando uno a uno los botones, hasta dejar a Lucia en sujetador.

Estaban las dos en la cama, tiradas besándose, Lucia se deshizo de sus pantalones y lo mismo hizo Carol con su camiseta.

-Oye, vamos a darnos los regalos de Navidad ¿no? - Carol
-Esperate un ratito que tengo ganas de ti - Lucia
-Tienes razón, me apetece mucho que me folles - Carol





El "me apetece mucho que me folles" de Carol a Lucia, a esta le había recorrido todo el cuerpo, poniéndola a mil por hora, quería volver a oírlo.Así que, Lucia metió la mano en las braguitas de Carol y empezó a acariciarle el clítoris, muy despacio, pasando el dedo mojado por todo entero, lento y suave, en círculos y en lineas. Contemplando como el cuerpo de Carol se movía, subía de temperatura y obviamente con sus dedos podía sentir como cada vez estaba mas húmeda.

-¿Que quieres? - Lucia
-Que me folles ya - Carol

El dedo de Lucia seguía moviéndose despacio por el clítoris de Carol, Carol no hacía mas que suplicar que la follara, mientras Lucia le susurraba al oído que pidiera que quería. Carol estaba excitada, su chica le susurraba al oído mientras le tocaba ahí abajo muy despacio, y he de decir que también fue cruel, me estaba haciendo ansiar el momento en el que me metiera los dedos. La verdad es que excita demasiado que una mujer que te quiere y tu quieres te pida que le hagas suya, y que le des placer.

-Por favor follame ya - Carol
-¿Que que? - Lucia (al oído de Carol)
-Follame por dios - Carol
-¿Quieres que te meta los dedos? - Lucia
-Si por favor - Carol
-¿Quieres que te haga gemir? - Lucia
-Si, FOLLAME YA. - Carol
-¿Quieres correrte? - Lucia (seguía hablando en el oído de Carol)
-SIIIIIIIIIII YA! - Carol

Lucia decidió que ya había sido suficiente provocación así que comenzó a meter los dedos en Carol, la empezó a embestir salvajemente con los dedos, entraban y se movían sin problemas porque Carol estaba mojadisima.

-¿Sigo? - Lucia
- No pares sigue ohh dios sigueeee - Carol




Lucia no paró de meter los dedos, hasta que no hubiera oído a Carol gemir durante mas de 15 minutos seguidos, y así fue, el cuerpo de Carol de movía hacia arriba y abajo, con el intento de que los dedos entraran mas, y sentir a Lucia aun mas dentro. Lucia estaba usando todas sus fuerzas, le metía los dedos dentro. mientras, le susurraba al oído, Carol ya no podía responder, todo el aire se le iba gimiendo.

-Me voy a correr, me voy a correahhhhh - Carol


Esta frase no hizo que Lucia parara de mover los dedos, sino que la motivó mas, así que los siguió metiendo y moviendo hasta que no pudo mas con sus fuerzas. Y cayó reventada sobre Carol, que estaba sudando de tanto gemir, había notado un subidón ahí abajo varias veces, incontables de tanto placer que había sentido. Carol había sentido como Lucia la rozaba por dentro, y la hacía mas y mas suya.

Tras esto, vinieron los regalos, que ya os contaré que pasó después. Parece que nos ponemos cachondas superrapido, pero pensar que nos vemos una vez cada mes y medio, y que besarnos es como si fuera por primera vez, algo mágico que si le añadimos pasión y estar solas, nos da un subidón y nos ponemos cachondas.











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