martes, 25 de diciembre de 2012

Hacer el amor


¿Alguna vez habéis sentido las maripositas de cuando te enamoras pero mientras follas? Os voy a tratar de explicar una de las veces que sentí como, cursimente dicho, eramos una, unidas, mientras hacíamos el amor.

Unos meses mas tarde desde aquella primera vez, Lucia invitó a Carol a su casa, pero no como novia, sino como amiga, porque quería que las dejaran dormir juntas y para evitar presentaciones o preguntas innecesarias, y que en resumen todo fuera mas cómodo para la familia de Lucia.

Carol y Lucia fueron a acostarse en la cama de Lucia, es un poquito mas grande que una normal, pero no llega a ser de matrimonio. En ese momento ya podían besarse, llevaban todo el día con la familia de Lucia y solo se habían abrazado, pero ya estaban solas y libres para hacer lo que quisieran. Bueno, hacer lo que quisieran pero sin gritar ni gemir porque en el cuarto de al lado dormía la hermana de Lucia, y al otro lado sus padres.

Se tumbaron una a cada lado de la cama mirándose a los ojos y sonriéndose muy tiernamente. Estaban las dos muy adorables en pijama, se acercaron y pegaron sus cuerpos. Estaban a cero coma un centímetros.

Empezaron a besarse muy lentamente, besos que duraban segundos, solo labios con labios, se acercaron mas y se agarraron por la cintura y la carita, y se besaron aun con mas intensidad. Notaron como la lengua de la otra entraba en su boca y se deslizaba, como las lenguas chocaban y compartían la saliva. Sentían el calor que desprendían los cuerpos. Pero no se movían como hacían normalmente colocándose encima y yendo al tema directamente, sino que siguieron besándose y tocándose suavemente con las manos, caricias y mimos, muchas sonrisas también.




Pudieron haberse pasado así unos 20 minutos, mientras se dedicaban palabras de amor y expresaban sus sentimientos.

-¿Sabes que sin ti no soy nada no? - Carol
-Yo sin ti moriría - Lucia
-¿Entonces sabes ya lo que tenemos que hacer? - Carol
-¿El que? - Lucia
-Estar juntas siempre siempre - Carol
-Eso ya lo tenía yo claro desde que me dijiste que querías estar conmigo - Lucia


Tenían ganas de ir mas allá de los besos, Lucia se puso encima de Carol y continuaron besándose, sus cuerpos estaban encajados, notaban el calor que salía del cuerpo de la otra, Lucia se echó a un lado, pero sin parar de besar a Carol. Seguían las caricias a través de la ropa y sutilmente por debajo de la camiseta, y ahí abajo solo notaban el calor tan fuerte que desprendían.

Estaban debajo de las sábanas. Lucia empezó a meter la mano por el pantalón de Carol y fue directamente abajo, deslizando sus dedos por todo el clítoris de Carol muy despacio. Mientras deslizaba sus dedos Lucia trató de besar a Carol pero Carol solo podía abrir las piernas, sentir satisfacción en la entrepierna, y aguantar el no gritar, gemir o suspirar.

Lucia ya había recorrido todo el clítoris de Carol completamente húmedo y mojado, así que metió dos dedos, y comenzó a moverlos dentro muy despacio. Tan despacio que Carol podía sentir cada milímetro entrando y moviéndose y eso la retorcía de placer. Lucia con la otra mano tapaba la boca de Carol para evitar hacer ruido.

Con cada movimiento de dedo de Lucia ahí dentro se podía ver como el cuerpo de Carol palpitaba, y se movía y como aquello se mojaba más. Sus cabezas estaban una en frente de la otra, podían mirarse a los ojos, y Lucia podía ver como Carol sonreía cada vez que los dedos cogían mas profundidad cuando se movían dentro y fuera.

-Me estas matando de placer - Carol
-Eso quiero - Lucia
-Dios, no pares y ve mas lento, no quiero dejar de sentirte, no quiero que esto acabe - Carol
- No pararé, me encanta hacerte el amor - Lucia


Carol sintió una y mil mariposas, se dio cuenta que estaba haciendo el amor, su chica estaba dentro suya, delante suya, haciéndola disfrutar como nunca y eso la hacía muy feliz. Notaba los dedos, notaba la cara de su chica sobre la suya mirándola y sonriendo. Imaginaros dos dedos dentro vuestra entrando lento lento, y que estáis muy mojadas, notáis a vuestra novia tocándoos por dentro, alguien que os quiere de verdad, y veis que os sonríe, pues algo así sentía Carol.

También podéis imaginar que estáis dentro de vuestra chica, notáis lo húmeda que se pone con besos tuyos, sentís como se entrega a vosotras y os lo agradece, os recorre algo bonito y placentero por dentro al saber que ella esta disfrutando gracias a ti, que das algo muy bonito a alguien que amas y que te ama, pues algo así sentía Lucia.

Lucia podría mover el dedo más rápido y acabar pero no, ella seguía moviendolo despacio, le gustaba ver la cara de placer de Carol y también le gustaba el sentimiento que sentía en su cuerpo al ver que se estaba uniendo a su chica, que eran una, y que el amor era mutuo e incondicional.










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