martes, 20 de enero de 2015

Eva y Mónica capitulo 1: Una historia que igual a Malu no le gusta mucho


ANTES DE TIIII NOOO, YO NO CREÍA EN ROMEOS JULIETAS MURIENDO DE AMOOOR, ESOS DRAAMAS NO ME ROBABAN LA CALMA, PERO LA HISTORIA CAMBIÓ....

Y así empezaba mi primer concierto de Malu, con un par de amigas que también querían ir a verla, teníamos entendido que los conciertos de Malú por toda España estaban llenos de bolleras, lo cual nos hacía mucha gracia así que casi todo el rato comentábamos "esa lo es, es también, ui esa te mira quiere algo contigo, esa fijo quiere chuparte todo el coño" típicos comentarios que hacemos las heterosexuales estupidas estaréis pensando las que leéis esto, porque sois todas bolleras y os restregáis si podéis en estos conciertos, cosa que a Malú poco le va a gustar. Que por cierto, ponga Malu o Malú, el corrector me lo va a subrayar como mal, el corrector es homofobo o fan de Rosario Flores.



Estaba yo cantando felizmente la siguiente canción, llegamos muy muy tarde así que estábamos casi tocando la valla trasera, donde había una pareja de lesbianas liándose, una chica con un longboard, y otro grupo de amigas sentadas, también varias madres que supongo que sus hijas estarían por ahí perdidas ocultando su sexualidad entre tanta bollera.



Que nadie calle tu verdad 

que nadie te ahogue el corazón 
que nadie te haga más llorar 
¿Qué hace la quinqui esa del long mirando como canto? Giré mi cabeza para mirar al frente de nuevo y seguir cantando, pero a cada minuto, no podía evitar girarme para fijarme más en esa chica, ella no dejaba de mirar como pego mis alaridos propios de concierto y reírse en mi cara porque paraba de cantar por su culpa.


Pasó la mitad del concierto, en las mismas, hasta que en una de las veces que me giré para comprobar si de verdad solo me miraba y vacilaba a mi, la chica no estaba. 
Debería sentirme mas a gusto porque ya no estaba y podría disfrutar del concierto más tranquila, pero no, parece ser que resultó ser mas entretenido el juego de te miro no te miro con aquella tía que la propia Malú. Oh dios mio lo que acabo de decir.


-Monica tía ¿que haces? ¿ya estás buscando novia por aquí? ¿Te nos has transformado? - dijo una de mis amigas al ver que yo estaba desquiciada mirando hacia atrás, y hacia los lados buscando algo.
Me reí, me hice la loca y seguí a las canciones, ¿donde estaba mi acosadora? ¿donde estaba esa tía? Y la llamo acosadora porque soy una tonta que me creo que toda bollera que me mira quiere violarme, pero bueno, en este caso hasta resultaba agradable que me mirase, ¡¡¡así que ven aquí a mirarme!!!


Acabó el concierto, salimos del recinto y cada una de nosotras se fue a su coche para volver a casa. Como no, me puse en el coche a Malu y seguí cantando por el camino.

De repente en un lado de la calle, hay alguien haciendo aspavientos con las manos, como llamando la atención de los coches para que alguien la llevase, que asquito ¿no? Una autoestopista, zarrapastrosa fijo y con necesidad de una ducha. Pues no, me tuve que callar, nada más pasar por su lado y mirar a ver como era por curiosidad, justo era aquella chica del long, la del concierto, así que algo en mi, no mi cabeza seguro, me hizo meter un frenazo y parar al lado de donde estaba.

-Eh, casi te pasas, y te olvidas de mi! 

-Ems... que dices - dije ya nerviosa, ¿de que iba esta tía?
-Si, me mirabas mucho en el concierto y bueno igual pensé que te gustaba - dijo la chica mientras se acomodaba bien acomodada en el asiento del copiloto.
-¿Como me vas a gustar si a mi me gustan los hombres? 
-Si, y por eso estabas en un concierto de Malu, claaaaaaaaro, entonces, ¿por qué me seguías la mirada?

Lo único que me salió en respuesta a eso fue un tartamudeo tontísimo que provocó que la chica, que resultó llamarse Eva, se descojonase de mi. 


-Bueno, vamonos de fiesta ¿no? 

-¿Pero a ti se te ha ido la cabeza? Además ¿quien te ha dicho que te subas al coche?
-Bueno, me he subido y no has puesto oposición.


En ese "no has puesto oposición" Eva puso su mano en mi muslo, y acercó su boca a mis labios, una ola de calor recorrió mi cuerpo, es verdad no había puesto oposición a que subiese al coche, y me temblaba todo ahora mismo, y no de miedo. Se quedó unos segundos con su mano apoyada en mi muslo derecho, y su boca a escasos centímetros de la mía, luego se separó con esa puta sonrisa.


-Bueno arranca hacia atrás, nos volvemos al concierto otra vez - Eva

-Pero..pero si ya ha acabado - musité
-Si, pero veras tu que bonita la explanada de césped del concierto ahora que es de noche y no hay focos, todo oscuro tu y yo. - Eva.


¿Y sabéis que? Que arranqué el coche sin decir nada y le hice caso, otra vez dirección explanada del concierto de Malu. ¿alguien es capaz de explicarme que estaba haciendo?
En mitad del camino, metí otro frenazo similar al de cuando la vi en la carretera.

-No quiero ir a ningún sitio, ¡anda bájate y vete a casa! - le dije intentando estar calmada pero era inevitable estarlo.
Eva volvió a acercarse a mi boca, otra vez sonriendo, poniendo su manita en mi muslo, la tenía a cinco centímetros, podía sentir su respiración. Llevó sus manos hacia mi entrepierna, dirigiéndose por dentro de mi muslo derecho, ay dios, por qué me estoy dejando, con sus dedos rozó mi pantalón justo en el interior de mis piernas mientras al mismo tiempo sus labios tocaron los míos, o no estoy segura de si me tocaron porque me temblaba todo el cuerpo. Su boca paso a mis mejillas, con la otra mano retiró el pelo de mi oreja, me besó el cuello, y me susurró "Anda nena, sigue hacia donde te dije" me dió otro beso en la oreja y en el cuello, mientras su mano se retiraba de mi entrepierna.

Ay la vida, seguí conduciendo entonces hacia la explanada aquella, creo que ya sabía que quería esta tía de mi, y lo peor es que no lo estaba parando para nada.



Eva era morena con el pelo largo, llevaba gorra y creo que le pude ver algunos tatuajes así a simple vista, su cara era fina y delgada, con los rasgos bastante marcados. Explicarme que hago describiéndola en mis pensamientos mientras se me cae la baba si se supone que a mi no me gustan las tías!


Llegamos por fin a aquel sitio, es verdad, era mas bonito de lo que parecía durante el concierto, será porque esta vacío y no hay miles de bolleras sudando y a saber que más líquidos están produciendo sus cuerpos. Bueno, ¿y ahora que?   


Después de aparcar, antes de que pudiera decir nada, Eva cogió mi mano y me llevó hacia la misma zona donde me había estado mirando horas atrás, y ahí me hizo sentarme al lado suya en el césped.


-¿Qué te apetece? - Eva

-¿Cómo que qué me apetece? Me has traído tu aquí! - No me lo podía creer, vamos, encima de que vengo ahora me pregunta que qué quiero.
-Bueno para algo habrás querido venir ¿no? - Eva

Giré mi cabeza indignadísima hacia el otro lado, no sabía que contestar, y de lo roja que me había puesto no sabía que hacer. Eva, me cogió del hombro, me giró para que le mirase, me agarró con sus manos la cara, rozando con la yema de sus dedos mi cuello, consiguió erizarme la piel en un instante, y mi respiración se aceleró; sin más dilación me comió la boca, provocando una oleada de placer en mi cuerpo que ninguno de mis ex-novios me había producido jamás.


No dejó de besarme, tampoco me soltaba, tampoco yo quería frenarla, tampoco es que pudiera moverme, sus manos me acorralaban. Su lengua, su respiración, la suavidad de sus labios en mi boca me estaba llevando a donde nunca había estado. Me empujó hacía el suelo, estaba frío, pero que mas da, ya se puso Eva encima para cubrirme del frío. 


Nunca me habían besado tan intensamente, tan así, con un beso hizo que todo mi cuerpo pidiese más, ¿cómo puede ser esto real?












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