sábado, 23 de marzo de 2013

Camino de unas minivaciones.



Carol estaba esperando a Lucia, Carol acababa de llegar a Madrid, y Lucia tenía que recogerla en coche, habían reservado un bungalow en un camping de la sierra de Madrid, eran las 19:30 y según las normas del sitio deberían llegar antes de las 21:00 sino perderían la habitación, así que un poquito de prisa tenían.

Llego Lucia y Carol directamente entró en el coche, le dio un abrazo a Lucia y un pico.

-Así no, hazlo bien - Lucia
-¿Que haga bien el que? - Carol
-¿No lo sabes? - Lucia
-Vale si, Me alegro mucho de verte mi vida, te quiero, te he echado de menos, eres todo lo que necesito en esta vida - Carol
-Eso me ha gustado pero no era a lo que me estaba refiriendo, a lo que me refería era a esto-Lucia

Antes de que Carol pudiera reaccionar, Lucia ya había cogido su cabeza por atrás. abrazándola contra ella y le estaba comiendo la boca metiendole la lengua, uniendo sus labios a ella, sin parar, humedeciéndose muy rápido. Lucia se separó.


-Uffffffffffffffffff- Carol
-¿Que te pasa?-Lucia
-Nada nada jaja- Carol

Realmente a Carol no es que no le pasara nada, es que se había excitado de golpe, con ese beso tan húmedo  repentino e inesperado, su entrepierna se había puesto a palpitar.

Lucia arrancó el coche, y comenzaron el camino hasta el sitio donde era el camping que estaba a una hora de camino más o menos.
-¿Que me dijiste ayer que me ibas a hacer? -Lucia
-Mmmm no me acuerdo-Carol 

La noche anterior habían estado hablando por teléfono de todo tipo de cosas sexuales que pensaban hacerse cuando se vieran.

-Yo si me acuerdo, dijiste que ibas a agacharte por mi cuerpo con tu lengua, y que ibas a estar de rodillas delante mía comiéndome todo - Lucia
-Cierto, dije eso - Carol sonrojándose completamente
-Y luego te dije yo que te pondría contra la pared a ti, y te metería los dedos, para que gimieras en mi oreja ¿no?- Lucia
-Si, cierto.. - Carol suspirando

Carol no podía mas, entre que su chica le acababa de comer la boca de aquella manera y recordar esas conversaciones y otros momentos con su chica estaba totalmente cachonda, aun así trató de que no se le notara porque aun quedaba como una hora de camino. Pero vamos que bien mojada estaba.

Lucia que es una pillina, tiene la habilidad de conducir sin problemas con una mano, al ser el coche automático es todo más fácil  Normalmente lo que hace es darle la manita a Carol, muy adorable ella, pero esta vez no. Lo que se le ocurre a Lucia es comenzar a rozar con su mano la entrepierna de Carol por encima del pantalón.

Carol comienza a suspirar, poniéndose muy nerviosa a la vez que desesperándose, ya que es que no podía estas mas excitada.
-¿Qué te pasa, dejo de mover la mano?- Lucia 

Carol no pudo responder, no sabía si decir si porque estaba cachonda, o decir no porque sabía que ahí no iban a poder hacer nada y se iba a quedar con unas ganas tremendisimas de hacerlo con su novia. Lucia al ver que Carol no respondía nada dejo de mover su mano, pero para sorpresa de Carol no fue para parar, si no para meterla dentro del pantalón y tocar al entrepierna de Carol a través de las braguitas.

-Ui ui ui, estas mojada, y lo noto a través de las bragas, estas muy cachonda mi amor, haberme avisado - Lucia, con una sonrisa muy pícara, aprovechándose de la sonrojación de su chica.
-Aiiiiiiiiiiiii jajaja dejameeeee - Carol

Obviamente Lucia no iba a hacer caso al "déjame" de Carol, porque estaba clarisimo que Carol no quería que la mano saliese de ahí, aunque estuviera su chica conduciendo, iban despacito eso si.
Así que Lucia fue mas cruel aun, y retiro la mano de las braguitas, y poco a poco fue tocando la entrepierna, completamente mojada, de Carol. Ya no tocaba a través de pantalones ni a través de braguitas, sino que tenia la mano completamente metida.

Carol soltó un leve gemido, estaba muriendo de placer, su chica tocando en círculos su clítoris, mientras conducía, la estaba matando de ganas de follar.
Lucia todo el rato preguntaba si seguía, Carol no decía nada, solo resoplaba, y dejaba sus piernas caer en el asiento para que se abrieran mas y su chica llegara mejor.
-Meteme los dedos, por favor - Carol
-Shshshsh de esto no voy a pasar hasta llegar al sitio - Lucia


Que cruel es Lucia, Carol se desesperaba, quería llegar ya, que la empotrara y que le metiera los dedos tan rápido y tan fuerte que gimiera como nunca lo había hecho. Si es que a Lucia le encanta provocar así, y realmente esto a Carol le pone demasiado.

Cuando menos se lo esperaban, ya llegaron al sitio, y Carol se bajo del coche, con la cremallera y botón del pantalón abiertos, ni se dio cuenta hasta que entraron en el sitio donde dormían, pasaron unos días geniales por la sierra de Madrid.

Pronto os contaré cosas sexualmente hablando que descubrimos la semana pasada cuando estuvimos juntas.










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