domingo, 12 de mayo de 2013

Camino de unas minivacaciones 2

Como sabéis, llegaron supercachondas al sitio, allí nos atendió el hombre de recepción y las llevó a su bungalow, era pequeñito, una cama de matrimonio, un mini cuarto de baño y unos cuatro metros cuadrados, poco más.

Carol estaba mojadísima, llevaba todo el trayecto del coche deseando que su chica le metiera los dedos y la follara tan fuerte que sirviera para dos semanas (bueno realmente no, mas de dos días sin follar no jajaja). Lucia se puso a hacer cosas, como sacar la ropa de la maleta, o llamar a su madre, mientras Carol estaba simplemente deseando ir al tema.

-Vengaaaaaaaaaa Lucia, vamos a dormir - Carol
-A dormir dices, si a dormir jajaja - Lucia

Lucia dejó todo lo que estaba haciendo y se tiró sobre Carol, que estaba en la cama tumbada.

-¿Que te pasaba en el coche? -Lucia
-Que.. ehh.. jooooo ya lo sabes - Carol
-No, no lo se, dimelo - Lucia
-Aiiiiiiiii, que si lo sabes- Carol
-Es verdad que lo se pero quiero que me lo digas - Lucia
-Pues.. que me tenías muy cachonda. - Carol
-¿Ah si? ¿Y ahora como estas? - Lucia
-Pues ahora estoy normal porque me has hecho esperar, eres cruel- Carol
-Bueeno, arreglemoslo entonces - Lucia

Lucia se acercó a la boca de Carol y sonriendole la besó muy despacio, al mismo tiempo que acariciaba su carita. Carol sintió mariposas con aquel beso, y le subió una infinita ternura. Esta, cogió la cabecita de Lucia y la acercó hacia si misma, Carol beso los mofletitos de Lucia y aproximándose a su oído, susurró: "Hazme el amor como solo tu sabes mi vida"


A Lucia le salieron esas mariposillas igual que a Carol, y sintió la enorme responsabilidad, y las ganas también de hacerle el amor a su chica como ella sabía, y con todo su empeño, cuidado y amor.

Lucia bajo sus manos, acariciando la entrepierna de Carol, Carol soltó un leve suspiro, tenía mas ganas de sentir a su chica dentro que de satisfacer la necesidad de sexo, es decir, quería sentir como le hacían el amor, como la persona a la que ama, la única persona a la que se ha entregado en cuerpo y alma, le hacía subir al cielo, sentir ese máximo placer, sentir todo aquello que siempre ha deseado, sentirse querida a través del contacto físico con su chica.

Carol notó como los dedos de Carol entraban en ella, podían respirarse una a la otra y sentir el aliento en su boca, Carol soltó un primer gemido, cada gemido significaba que iba a ver otro más, gemidos cálidos de placer, de máximo sentimiento, Lucia metía los dedos despacio, pero sin parar.


Carol jamas había sentido tantas cosas juntas, la felicidad de estar con su novia tras un mes, el hecho de amarla, el hecho de sentirse amada, y estar ahí, con 3 días juntas por delante. Los gemidos no paraban, los dedos de Lucia entraban y salían sin cesar, hasta que Carol llegó y murió de placer en ese instante perfecto llamado orgasmo.

A Lucia le había gustado tanto oír a su chica gemir y jadear de placer así que decidió repetirlo, más rápido, mas contundente, sus cuerpos se pegaban, se rozaban, sus pechos se clavaban en sus torsos, eran una, dos cuerpos juntos, dos chicas entregándose mutuamente, en total y suma confianza.

Al terminar, Lucia estaba agotada, Carol también, lo único que podían hacer era sonreír sonreír y sonreír.

-Hay canciones que suenan mejor entre tus labios - Lucia
-¿Qué canciones? - Carol
-Esos gemidos que sueltas cuando estoy en ti - Lucia













Publicar un comentario